Proceso Creativo y Tecnología por José Dal Pozzo

Solemos relacionar tecnología con soluciones fáciles. Un sucedáneo del hacer correctamente algo. Autotune para voces desafinadas, cuantización para percusiones imprecisas, cadenas de efectos para una débil performance en guitarra. Sin embargo, más allá su uso correctivo, la tecnología en producción musical significa un camino lleno de posibilidades artísticas.

Al decorar un post en redes sociales con emoticones, estamos aprovechando la tecnología para potenciar nuestra expresividad. Validamos el uso de información gráfica prefabricada, como un MEME, para ser precisos con nuestros comentarios y conseguir muchos likes. Pero por algún motivo cuando se trata de música, parecemos ser mucho más conservadores. Esperamos que cada nota, cada ritmo de una composición, provengan de una premeditación e interpretación genial. Creo que es muy difícil poder jactarse de crear algo realmente desde cero. Todo tiene un contexto y una historia, desde un acorde mayor de Do, hasta la misma guitarra con la que se toca, son resultado de una acumulación de trabajo muy anterior -y superior- a quién compone.

¿Qué habrán pensado los pintores cuando apareció la fotografía? Con la aparición de nuevas tecnologías, surgen nuevos espacios para la sensibilidad humana y debemos aprovecharlos puesto que forman parte de nuestra realidad.

Si bien el uso de la tecnología no es exclusivo de la música electrónica, centraré la atención de este artículo sobre dicho género, puesto que su creación e interpretación recaen fuertemente en lo tecnológico.

A continuación señalo algunos consejos sobre cómo aprovechar la tecnología para agilizar el proceso creativo y ser más feliz:

Evita pretensiones geniales, simplemente actúa y juzga el resultado: Muchas veces pasamos largo minutos ante nuestra sesión de trabajo sin hacer nada, simplemente por no querer estropear algo que ya está medianamente bueno. No olvides que en el mundo digital existe la opción DESHACER. Da el paso, ve si te convence. Si no lo hace, elimina la acción y hazla de nuevo, pero nunca dejes de dar el paso.

●  Samplea todo: ​Anda al persa, compra un disco viejo y luego digitaliza en tu interfaz usb algo de música en vinilo. Busca introducciones rítmicas o de arreglos orquestales. Pon el material en un sampler para crear algo nuevo junto a arreglos electrónicos nuevos.

●  Usa software de análisis musical: ​Existen programas como mixed in key o rekordbox que permiten analizar rápidamente estructuras de canciones, así como sus tonalidades y velocidad. Luego con el círculo de quintas (Camelot Wheel) puedes ver compatibilidades para combinar una canción. Si bien esto es propio del mundo de los DJs, puedes crear secciones de una composición propia basándote en este tipo de compatibilidad.

●  ​Ve más allá de la interpretación humana (y que se note): ​Aunque usemos máquinas, tendemos a componer motivos que parecen tocados por humanos, cayendo en la sensación del sucedáneo. Ve a la máquina, setea valores extremos de subdivisión de tiempo o complejidad de arpegio, ajusta el sonido a un timbre agradable, todo esto de modo que se note que es una máquina la que genera el motivo musical. Inevitablemente tras toda máquina hay un humano o…un alienígena!

●  Incorpora lo aleatorio: ​La música secuenciada o programada puede fácilmente volverse rígida y estéril. Sin embargo, grabando movimientos azarosos de parámetros sonoros, añadiendo un LFO que genere forma de onda Random al volumen de un hi hat, puedes incorporar a las máquinas una organicidad increíble. Recomiendo para este tipo de tareas el software Ableton Live.

Puedes también usar sitios de internet como ​www.random.org , donde con sólo hacer click, tendrás un número aleatorio. Define reglas como “número impar:acorde menor, número par:acorde mayor, número mayor a 50: Staccato, número menor a 50: Notas extendidas” y así crear progresiones que escapen a tu tendencia beatle natural. Si todo suena horrible, simplemente corrige a voluntad o mejora el set de reglas que has impuesto para mejores resultados.

●  Crea un setup limitado: ​Con el computador es fácil caer en la adición infinita de pistas, efectos y ediciones, lo que puede truncar nuestro proceso creativo. Crea un template, o un set analógico que tenga límites marcados, como 3 pistas de instrumentos, una de voz, 3 efectos de retorno. Proponte desarrollar un EP de 4 temas sólo con ese setup. Serás más hábil y sabi@ luego de la experiencia.

●  Utiliza equipos obsoletos: ​Caseteras y reproductores VHS son fuente de audios interesantes tanto por su textura desgastada, como por la naturaleza de lo que esas cajas pueden contener. Películas llenas de sonido ambiente, efectos especiales, frases memorables, música, etc, todo disponible para encontrar tesoros sonoros. No sólo eso. Saca de tu interfaz audio del DAW para texturizarlo en dichas cintas y volverlo a digitalizar.

●  Olvida todo lo que sabes: La carga cultural de la educación musical que recibimos en la escuela es muy fuerte. Tendemos a cuadrar y ordenar todo de manera tradicional. Si queremos evitar eso, asumimos que necesitamos largos años de estudio para dominar un instrumento, su teoría y aprender a combinar elegantemente acordes y melodías. Simplemente deja ese pensamiento de lado, sustituye tu controlador MIDI de teclas por un PAD que no haga referencia a un piano y sólo juzga lo que escuchas. Haz menos notas y diseña mejores sonidos. Crea polirritmias haciendo loops percusivos de distinta duración. No es necesario poder tocar varias cosas a la vez cuando tienes un secuenciador multipista. Usa plugins generadores de acordes y echa a correr REC por unos minutos. Escoge las mejores partes y edita para crear tu nuevo hit

Duplica tus sesiones de trabajo: ​Cada vez que consigas un avance importante en una producción, haz un duplicado de esa sesión y dale un número. Así, irás generando un historial de tu trabajo. Si pierdes perspectiva y al día siguiente encuentras que arruinaste tu canción, sigue habiendo una sesión anterior que está intacta. Recuerda, no hay peor paso que el que no se da.

Espero estos consejos les resulten útiles. Me desempeño como productor de música electrónica desde 2011 y he luchado mucho para ir construyendo un flujo de trabajo orgánico y saludable. Todos, con más o menos talento, estamos expuestos a caer en círculos viciosos y trampas sin salida, pero si entrenamos buenos hábitos creativos, seremos menos dependientes de esa luz esquiva y fugaz llamada inspiración.

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