“Preparando el show” por Arturo Zegers

El trabajo previo al show es un trabajo de laboratorio y en esas instancias es donde realmente ocurre la magia.

El primer paso es, en el estudio, evaluar cómo está sonando cada instrumento, cada sample, y entender los arreglos musicales. Muchas veces algunos instrumentos que tienen algo que está fallando o derechamente son de mala calidad pueden traer problemas (lo más común: guitarras acústicas con mala cápsula o piezo, cables de pedales mal hechos, softwares piratas, computadores en mal estado, problemas con las secuencias o sincro entre distintas máquinas). Un gran aporte del ingeniero es relevar aquellas cosas que no son maquillables con la consola y ante las que los músicos deben hacerse cargo.

Otro elemento a definir es el quién hace qué cosa durante el show, y mirando ensayos -generales, que emulen el show por completo – ayudar a evaluar si las dinámicas fluyen bien en el curso de la presentación; siempre tomando en cuenta carismas, cómo se llena el espacio del escenario y las habilidades propias a cada integrante en la ejecución musical.

Luego de conocer, llega la hora de construir: para mi, ha sido clave en esta etapa el grabar los ensayos a multipista. Esto evidencia las falencias técnicas del show y da a la banda la posibilidad de entender cómo tú estás abordando la ingeniería. Estas instancias de ensayo con sistema completo, son la única manera de poder participar desde la consola como otro músico más, dándoles a los músicos la posibilidad de escuchar cómo suena su show para los auditores y de opinar sobre lo que tu haces.

Esta etapa es fundamental además, pues da pie al diseño del sonido del show, dándote la posibilidad de ir conociendo cómo suena cada integrante y de definir cómo abordar los procesos de cada canal, las mezclas de cada uno.

Solventado esto, se sienta la base para por fin poder “tocar” música con la consola. Crear y experimentar, sea desde la exageración de dinámicas hasta la incorporación de efectos,  que se vuelven luego en arreglos musicales claves para la versión en vivo de la propuesta de la banda, y ya empiezas a ser parte de la música.

Es importante a su vez codearse y conversar con otros sonidistas/parte de la banda, para aprender de ellos. Nacho Soto (ingeniero de Rubio y de la banda Astro) me mostró de las posibilidades que se abren al trabajar de esta manera además de revelarme como integraba un space echo sobre la música de Astro y a mano armaba unos efectos increíbles muy tridimensionales que aportaban a darle vida al mix, y esto me abrió el camino que me hizo entender que el sonido en vivo es realmente la posibilidad de producir música en tiempo real con público y eso lo vuelve todo más entretenido.

Actualmente para poder darle más vida a la música a la que le estoy haciendo la ingeniería, armé un set de pedales de efectos con su propia consola independiente que consiste en un dd-3 que está pensado para hacer delays locos que se noten y aporten cómo arreglo en la canción, y que solo están en las versiones en vivo. El Dl4 está con unos presets de delay ajustados a cada canción, y este cumple un rol pasivo en la mezcla, pero al loopear cosas en vivo toma fuerza. La Hall of Fame es mi reverb favorita y la uso para dar profundidad a la música y un fondo con cuerpo y movimiento. La Nova es una reverb notoriamente larga y el Whammy, que es el efecto más propositivo que conozco, me permite hacer efecto de armonías y cambios de pitch en tiempo real y con ritmo a mano, y esto da una textura súper interesante, porque es claramente una capa sintética que agarra una dimensión sobre la música que cuando la pones sobre una batería, voces o guitarras puede parecer un efecto de que todo se va a quebrar o ser una armonía de apoyo muy linda.

 

Además de lo musical, antes del show cabe mirar la dinámica del mismo. Que la coreografía entre todos esté in sincro, designar roles para cada integrante desde sus habilidades, estableciendo siempre uno que hará de manager, un jefe técnico (que vela porque la técnica del lugar este apta para el show y pelea por conseguir la mejor realidad técnica), un stage manager y roadie(s). Bien la banda puede contratar quien cumpla estas funciones, pero si no se puede, siempre alguno debe hacerse cargo de cada una de estas tareas.

Y una vez definidos los roles del equipo, resta sentarse con calma a armar una buena ficha técnica donde apuntas claramente todas las necesidades del sonido, luces, horarios y tiempos de las pruebas de sonido, montaje, que se necesita en el backstage y así poder tener un documento guía que sirva para el diseño del escenario y para que la gente encargada del local pueda proveer de los mínimos de calidad que sustentan su show.

Todo este trabajo previo al día del evento es realmente la pega. Pero queda un post show a su vez importante para seguir construyendo el proyecto:

Es muy importante entender cómo, cuándo y dónde opinar y entregar tus observaciones. Post show es un momento sensible y resulta común descargar toda la información acumulada en ese momento, ya que uno cree que es lo mejor porque está “fresca”,  pero la experiencia me ha hecho aprender que luego de un show la emocionalidad prima y no hay cabeza para construir. Es bueno respetar ese espacio, conversar si se quiere, pero sin sacar conclusiones, y luego ordenar los pensamientos con calma, escribirlos y compartirlos en una reunión posterior al concierto -dedicada fundamentalmente a su evaluación.

Afinar un show en vivo es un trabajo largo y es importante hacer un seguimiento sistemático. Si un disco no se sale en un día, un show en vivo tampoco.

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