El sueño se puede cumplir por Cinthia Santibañez

Mientras colgaba a muchos metros sobre el suelo en una plataforma de bungee y el viento movía vigorosamente el canastillo que te sube hasta lo más alto de la grúa, yo seguía alargando el momento terrible de tirarte un “guatazo al aire” y terminar con ese sufrimiento eterno de saber qué se siente. Jamás podría olvidar esa sensación!

Ser un músico profesional es de alguna forma “tirarte un guatazo al aire” porque por mucha seguridad, conocimiento y experiencia  que creas tener, la verdad es que la incertidumbre y el miedo a morir en el intento es un enemigo complejo y brutal. El fracaso nos desborda, nos paraliza y muchas veces nos hace retroceder antes de dar el primer paso. Y en la música hay que ser fuertes y decididos para poder avanzar.

La música es definitivamente mi vida. Eso lo supe desde muy pequeña. Soñé estar en escenarios grandes y llenos de efectos y luces, como los que se veían en los videos de shows de nuestras bandas favoritas: Maiden England, Queen in Wembley y tantos otros. Estudié canto y música a partir de los 17 años y desde ahí nadie pudo parar este deseo que parecía una obsesión y un sueño imposible para una chica de Antofagasta sin los recursos necesarios para cumplirlo.

Hoy vivo más que nunca de la música y de mi profesión. Amo lo que hago y tras un largo camino y muchas dificultades sé que hoy puedo entregar un buen trabajo y por tanto me considero un músico profesional.

No soy irresponsable al decir que este sueño lo puede cumplir cualquier persona. La cosa es ¿Cuánto nos costará y cuánto tiempo tendremos que esperar? ¿Cuántos obstáculos tendremos que enfrentar? En el mundo real nada es gratis y pocas cosas son fáciles.

Es mucho el trabajo, los sacrificios, la pena, la rabia, las alegrías, muchas frustraciones y al final de un largo y duro camino siempre llegarán los resultados. Mi experiencia me ha demostrado que si bien la paciencia es una virtud necesaria en este arte, la dedicación, el estudio y la responsabilidad lo son aún más. Es imposible obtener resultados si el trabajo que presentas es de mala calidad. Y aunque el arte es subjetivo, hay estándares que debemos cumplir si queremos que nuestra propuesta sea escuchada y valorada.

Hoy la industria creativa vive su mejor momento y todos quienes estamos dentro, debemos estar listos para comenzar a vivir de la música y las artes. Ya en el famoso libro “Economía Naranja” (publicado el 2012-2013) se hablaba de la creciente industria que acaparaba un más que importante porcentaje de los ingresos mundiales a raíz de un estudio encargado por el banco BID quienes descubren con esto que la industria del entretenimiento es tan relevante en los ingresos del mundo como la salud y la guerra. La industria de la entretención moviliza muchísimo dinero y hoy nos toca ofrecer y vender nuestro producto cumpliendo así el sueño de ser artista o al menos vivir de tu arte.

En Chile hubo un caso muy polémico de un músico muy conocido que ganó millones de pesos en derechos de autor y de reproducción en un año, a raíz de que él hacía música para un canal privado de retail. Esa forma de ganar dinero es viable y completamente legal, pero desconocida para la mayoría de los músicos. Tenemos un sin fin de formas de generar recursos con la música pues el cine, los juegos, el teatro, los programas para niños, el restaurant, los shows en vivo, la clínica, hasta en la micro escuchas música. Ni hablar de los comerciales y la tele. El mundo hoy más que nunca requiere de más y más música.

Para eso debes tener claro qué clase de producto es el que entregarás (canciones, música incidental, producción musical, tours, otros) Debes valorizar correcta y adecuadamente tu trabajo, descubrir cuál es tu valor agregado (eso que te diferencia del resto de las bandas que están dentro del circuito), ser profesional y con ello cumplir con normas establecidas para entregar una producción discográfica  de buen nivel. Y por supuesto, si es un show en vivo: debes sonar, verte y tocar mejor que en tu disco.

Todo esto conlleva a una serie de preocupaciones y gastos para poder cumplir con ese standard exigido. Estudiar y estar en constante práctica son cosas fundamentales para estar mejorando. Los estudios nos permiten ver un sinfín de posibilidades, de opciones y alternativas de creación y desarrollo de nuestro instrumento que sin duda nos dará muchos beneficios a la hora de crear.

Invertir en los equipos necesarios para el correcto uso de nuestro instrumento también lo es. Tal vez sea la parte más compleja por la enorme inversión que ello significa, sin embargo sin ellos no podemos ejecutar correctamente nuestro trabajo.

El sueño se puede cumplir! Te lo digo yo, que nací en una población en Antofagasta. Sin dinero ni las condiciones suficientes, pero con unas ganas que lo pudieron todo. Conocer y desarrollar nuestro instrumento, nuestro arte y llevarlo siempre más allá, estar en constante perfeccionamiento, escuchando e informándonos de lo que sucede alrededor, son las herramientas que tenemos para ser parte de una industria que nos puede hoy más que nunca permitir vivir de lo que amamos.

El sueño se puede cumplir! Y lo único que necesitas es trabajar sin parar hasta lograrlo!

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1 comentario

  1. Tris Tana Reply
    noviembre 22, 2018 at 8:53 pm

    Eres un tremendo ejemplo para muchas mujeres ! No solo en el rock, si no en toda el área artistica , desde cómo te desenvuelves en el escenario, hasta tus letras , tu forma de entregarlo todo en cada presentación, transmitir, tu accesibilidad y humildad que son tan valiosas en estos tiempos, me siento afortunada de conocerte . Primero como fans, segundo.como fans, tercero con fans y luego la tremenda experiencia de que fuiste mi profe de canto ! Es un sueño que se puede cumplir ! Gracias por tanto

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