«Autogestión o… sobreviviendo en un mercado “saturado”» por Andrés Minoletti

Cuando me invitaron a participar de este blog me pasé un rato largo pensando en temas técnicos sobre los cuales podría escribir, pero ninguno me convenció lo suficiente, principalmente por toda la información que hay disponible en internet y sobre la cual habitualmente conversamos en otras instancias. Me pareció que mi aporte en esta columna podría estar más bien en tratar de transmitir a los más jóvenes que están partiendo su carrera profesional, parte de las herramientas que creo necesarias para “sobrevivir” en este medio.

En Chile existen alrededor de 8 instituciones de educación superior, entre Centros de Formación Técnica y Universidades distribuidas a lo largo del país, donde se imparten carreras asociadas a sonido y acústica, de las cuales se titulan anualmente entre 250 y 300 técnicos y profesionales del área. En mis años de experiencia como profesor, me ha tocado compartir con muchos estudiantes y un factor común entre ellos es la expectativa de ser contratados rápidamente al finalizar su etapa de formación académica. Naturalmente es una posibilidad, pero no para todos ya que en un mercado tan pequeño como el nuestro, el resultado es que menos de un 50% de ellos logra incorporarse a un puesto de trabajo en empresas o instituciones como canales de televisión, radios, estudios de grabación, empresas de refuerzo sonoro, productoras audiovisuales, universidades, institutos, etc.

En un escenario tan poco auspicioso como este, la autogestión surge con mucha fuerza como una opción real para poder desarrollar nuestra profesión. Uno de los caminos más tradicionales para esto suele ser la inversión en algunos equipos de sonido, que nos permitan montar un home-studio donde poder hacer pequeñas producciones musicales y audiovisuales, o dar servicios de amplificación para eventos de menor escala como fiestas, matrimonios, seminarios, entre otros. Otra opción bastante común es la de especializarse en algún área en particular y trabajar, por ejemplo como técnico para empresas de refuerzo sonoro, sonidista independiente para bandas en vivo u operador de sonido directo para producciones audiovisuales, por mencionar algunos. También es una buena alternativa desempeñarse como productor de eventos, productor técnico o gestionar proyectos propios que nos permitan trabajar en nuestra área de especialidad.

En base a mi experiencia estoy convencido que para aumentar nuestras posibilidades de éxito en cualquiera de estos caminos, es necesario desarrollar otras habilidades y conocimientos que van más allá de los relacionados con lo netamente técnico:

  • La comunicación es una herramienta fundamental que facilita la construcción de relaciones personales y profesionales. Aunque parezca muy básico, debemos ser capaces de comunicarnos adecuadamente de manera verbal y no verbal. Una buena expresión oral y escrita nos permite expresar de manera clara nuestras ideas.
  • Por lo general nuestro trabajo se desarrolla en un ambiente multidisciplinario en el que compartimos con especialistas de otras áreas, como iluminadores, músicos, productores, visualistas, etc. La capacidad de integrarse y colaborar de manera activa, es fundamental para el logro de objetivos comunes con otros profesionales.
  • Otra habilidad que es importante desarrollar es la de «aprender a aprender«. Así como debemos mantenernos permanentemente actualizados en lo que se refiere a nuestra profesión, también tenemos que ser capaces de aprender sobre otros temas fundamentales para la autogestión, como los conceptos básicos de administración de empresas, lo que es una iniciación de actividades, las leyes tributarias, leyes sociales, leyes laborales y en general todo lo relacionado con la constitución de una sociedad en sus distintos formatos.

    Por otro lado también es recomendable estar informado sobre las diversas formas de obtener financiamiento para nuestros proyectos a través de la postulación a los distintos fondos concursables, crowdfunding y de como inscribirnos en los portales de licitaciones existentes

Hay muchas otras habilidades que podría seguir enumerando, que se van desarrollando con el tiempo, a veces por necesidad otras de manera proactiva, pero una de las más importantes para la autogestión, es el autoconocimiento y la mejora continua. Es esencial estar permanentemente evaluando nuestro trabajo, reconociendo lo que hicimos bien y lo que podría haber sido mejor o distinto, investigar cuando nos quedamos con dudas, identificar lo que necesitamos mejorar e ir trazando el camino hacia el futuro. Preguntarnos, ¿quiero seguir haciendo esto? ¿me gustaría profundizar en algo que no conozco o aún no domino? Respondernos a estas preguntas, visualizar un objetivo y planificar los pasos a seguir para lograrlo, nos permite estar abiertos al cambio sin perder el profesionalismo en ninguna de nuestras áreas de desempeño.

Lo que intento transmitir en esta reflexión es la importancia de estar permanentemente conectados con nosotros mismos y nuestro entorno laboral. Entender el contexto en el que se desarrolla nuestra actividad, cual es nuestro rol hoy y cual queremos que sea a futuro. Vivir de este singular oficio como profesional independiente puede no ser un camino fácil, pero ¡es apasionante! Los invito a recorrerlo. ¡Hay que atreverse!

Deja un comentario

Deja un comentario