Algunos consejos para las primeras pruebas de sonido por Jonathan Vega

Durante mis años como sonidista en vivo en una de las salas de concierto más conocidas del país, pude notar una serie de patrones que se repetían día a día entre las bandas que ahí se presentaban a tocar. En base a esto, trate de idear una serie de tips, que puede que a mas de a uno, que se está iniciando en sus primeras presentaciones le sean de utilidad, y porqué no, a algunos otros que lleven ya un tiempo en esto.

Para nadie es un misterio que las pruebas de sonido se programen con varias horas de anticipación, pero lo que si puede ser desconocido es que en realidad no se necesiten más de 60 minutos (entre montaje de escenario y prueba) para dejar a una banda sonando como es debido. Esto, claro está, si se respeta un orden previamente establecido entre técnica y músicos para llevar a cabo las cosas. El quién arma qué y en qué momento, resulta fundamental para ahorrar tiempo, y una vez montados los instrumentos, dejar el espacio para que los técnicos trabajen y puedan microfonear, ubicar los monitores, cablear, etc. Más de una vez me toco estar acomodando un overhead y que al baterista no se le ocurriera nada mejor que hacer una “pasadita” por todos sus platos, sencillamente horrible.

Una vez estando ya en la prueba, es de gran ayuda para el sonidista que cada músico tenga claro de antemano que quiere oír y como quiere oír en su monitor, ya sea este de piso o in-ear, y obviamente ser consientes con la capacidad del sistema con el que cuenta el local o recinto, forzar los altavoces más de lo necesario se traducirá en un sonido saturado y a larga molesto. Por otro lado, si se respetan los limites y condiciones del equipo, este nos entregará un resultado más ordenado y coherente. También resulta fundamental limitar y ordenar el sonido que sale directo de los amplificadores hacia la sala, esto sobre todo en lugares pequeños, ya que al ajustar volúmenes muy altos, el sonido directo del amplificador pasará a competir directamente con el del sistema de sala, generando un desbalance en la mezcla final, y volándole la cabeza a los que estén primera fila. Creánme, yo como guitarrista comprendo mejor que nadie que los amplis a tubos suenan mejor cuando se les exige al máximo, por esto mismo, a veces es mejor llevar uno pequeño de 15 Watts y dejar la caja y el cabezal de 120 para cuando toquemos en lugares más amplios.

En la actualidad, muchos de los lugares donde se hace música en vivo cuentan con una consola digital. También muchas empresas de audio de escala mediana o pequeña han dado el paso a esta (ya no tan nueva) tecnología, pues bien, es tarea de nuestro equipo técnico aprovechar las ventajas de estas maquinas, y por ejemplo, guardar nuestra configuración en un pendrive, y cada vez que tengan la oportunidad de trabajar con un nuevo mixer de sonido, ir generando nuevos presets, con diferentes configuraciones. Sabemos que es posible modificar estos últimos desde la plataforma digital que los fabricantes nos ofrecen, creando así, la oportunidad perfecta para realizar cambios en la comodidad de nuestro laptop, y una vez llegada la hora de realizar nuestra prueba de sonido, ganar algunos minutos, que tanta falta nos hacen en algunas ocasiones.

Ahora, ¿Qué pasa si no cuento con sonidista propio?, muchas bandas novatas, ya sea por falta de contactos en el medio, debido a un tema económico o simplemente a que algunos locales no lo permiten, deben enfrentarse a la situación de pararse en el escenario ante un completo desconocido, quien estará a cargo de hacerlos sonar ante todo el mundo. Bueno, existen soluciones, como entregarle al técnico un playlist con el nombre de las canciones, con notas al lado de cada tema, donde aparezcan cosas básicas como el tempo, el estilo, si tiene solo de algún instrumento, si hacen juegos de voces, etc. Esto ayudará a la persona a estar más atento a las variantes de la canción, ajustar delays con el tap tempo y levantar la guitarra el teclado o el instrumento que sea en el momento en que este sobresalga. En algunos lugares, también es posible tener contacto con ellos antes, pudiendo quizás entregarles nuestro material para que se formen una idea. No todos los sonidistas son ogros (como algunos músicos piensan) y creanme que muchas veces estarán dispuestos a ayudar, ¿Quién sabe si después continúan trabajando juntos?. Por último, si no hay tiempo de hacer nada de esto, recuerden que una cerveza fría antes del show, puede ablandar al más duro de los corazones, y hacer que nuestro técnico, que no es nuestro, esté un poco más comprometido con la banda.

Para terminar, me gusta siempre decirle a los músicos, sobre todo a los vocalistas, que el micrófono es un instrumento más, y si quieres dar con tu timbre y estilo, es necesario que cuentes con uno propio, y que lo lleves así como a tu guitarra, a todas partes, además créeme, no querrás saber donde han estado los micrófonos que el local te facilita, de verdad no vas a querer saberlo, ah y otra cosa, los cables plug, alargadores, zapatillas eléctricas, nunca sobran, no ocupan tanto espacio en la mochila y uno nunca sabe cuando los va a necesitar, por eso, ¡siempre lleven alguno de repuesto!

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1 comentario

  1. Alberto Reinoso Reply
    septiembre 16, 2018 at 9:35 am

    Todo lo que dices es cierto , gracias por los consejos 😉👍🎶🎵🎵🎤

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